• Solicita tu presupuesto
  • ¿Cuánto tiempo podemos vivir sin beber agua?

    Publicado por ,
    ¿Cuánto tiempo podemos vivir sin beber agua?

    Como ya hemos comentado en otras ocasiones el ser humano puede sobrevivir mucho más tiempo sin comer que sin beber agua y esto es así por que necesitamos líquido para que nuestro cuerpo pueda desempeñar funciones complejas.

    ¿Cuánto tiempo podemos sobrevivir sin agua?

    Aunque se han reportado casos excepcionales de personas que llegan a sobrevivir hasta doce días, el tiempo promedio de supervivencia es de entre tres y cinco días, nada más.

    Hay que tener en cuenta que el agua necesaria para sobrevivir no la obtenemos solamente cuando bebemos agua potable directamente, también hay agua en algunas comidas elaboradas, frutas y verduras.

    Todo depende de las condiciones

    Un adulto sano y de edad mediana puede vivir como mucho cinco días sin beber agua en condiciones normales; sin embargo, en situaciones extremas esa cifra se reduce de forma considerable y el riesgo de muerte por deshidratación aumentará.

    Existen una serie de variables que hacen que debamos aumentar la ingesta de agua, ya que si no se hace nuestro cuerpo comenzará a dar señales de alarma:

    • Verano: en verano, una persona con un alto Índice de Masa Corporal y que sufra algún tipo de enfermedad tiene menos probabilidades de sobrevivir que una persona sana, de menor IMC y en condiciones climáticas más frías. En términos generales, tanto si se trata de una persona sana como de una que tiene alguna enfermedad o es anciana o niño el calor hace que nuestro cuerpo necesite más cantidad de agua.

    Sudoración

    Dispensadores de agua sostenibles
    • Sudoración: el calor y la humedad llevan a la pérdida de líquidos a través de la sudoración. Este punto va relacionado con el anterior, ya que en verano aumenta la cantidad de sudor y con ello necesitaremos beber más agua.
    • Altitud: es mucho más difícil aguantar sin agua en una montaña que en un terreno que no esté elevado. Cuanto más arriba sobre el nivel del mar estamos, orinamos más y respiramos más rápido, por lo cual perdemos líquido más rápidamente.
    • Edad: una persona adulta sobrevive más tiempo sin agua que un niño o un anciano. En el caso del niño su cuerpo lleva un proceso más acelerado de las funciones vitales y eso conlleva a que el mismo le demande una mayor cantidad de agua. En el caso de los ancianos se pierde agua con mucha más facilidad y la misma debe ser repuesta.
    • Enfermedades: En general todas las enfermedades implican una mayor pérdida de líquidos. La fiebre, los vómitos y la diarrea son los cuadros que más contribuyen a la deshidratación.

    ¿Por qué no podemos sobrevivir sin agua?

    Sobrevivir sin agua

    Los seres humanos no pueden almacenar el agua, de forma que debemos reponer el agua que se pierde diariamente. El agua es necesaria para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo –excreción de residuos, evaporación de los pulmones y la piel–.

    La importancia del equilibrio hídrico

    Para mantenernos saludables, las personas debemos conservar el equilibrio hídrico, lo que significa que la pérdida de agua debe compensarse.

    Obtenemos el agua de los alimentos y la bebida, y la perdemos a través del sudor y la orina (una cantidad reducida también se va con las heces). Otra vía esencial de perdida de agua suele pasarse por alto: como exhalamos aire, que está saturado de agua, cada vez que espiramos perdemos agua.


    Los españoles no nos hidratamos bien

    Los días de mucho frío esta agua se torna visible en el aire al condensarse (el vaho). Tanto la exposición a un ambiente muy caluroso como la práctica intensiva de ejercicio incrementan la temperatura corporal.

    Según el Estudio de Hábitos de Hidratación de la Población Española, 9 de cada 10 personas promedio, no se hidratan adecuadamente.

    El cuerpo humano es 60% agua y el resto músculos. Lo que muchos ignoran es que con que los niveles desciendan tan solo en un 1% entramos en riesgo de causar un daño al organismo. Con ello entramos en un círculo peligroso en el que la deshidratación puede hacer de las suyas.